lunes, 10 de abril de 2017

CAÑO CRISTALES



CAÑO CRISTALES

clasificado como: inventario turistico sitios naturales, aguas loticas, rio.
Para acceder a Caño Cristales desde La Macarena donde los viajeros se alojan, es necesario cruzar en lancha el río Guayabero (aproximadamente 20 minutos), atravesar una trocha en el Llano colombiano en un campero (25 minutos) y caminar hasta la entrada al río (aproximadamente 60 minutos). A partir de este punto, inician todas las caminatas por el río más bello del mundo.

Siendo un río de menor longitud y anchura, el Caño Cristales no alcanza los 100 km de longitud ni sobrepasa los 20 m de ancho. Es una sucesión de rápidos, cascadas, correones y pocetas cuyas aguas se desprenden de la meseta sur de la serranía de la Macarena, donde se ubica su nacimiento, a espaldas de los más antiguos tepuyes de la Sierra en una zona escarpada en la que se encuentran numerosas pinturas rupestres aún inexploradas. Esas aguas, de tal pureza que permiten ver el fondo y toda la magia que encierra este hermoso río, corren hacia el río Guayabero recogiendo a su paso innumerables brazuelos de las sabanas rocosas de la Sierra.

El caño desemboca sin sus colores característicos pues estos se han perdido en la vereda La Cachivera, a la altura del camino real —hoy en día, una carretera— que lo atraviesa.

Por ser rocoso el lecho de Caño Cristales, basta una lluvia de moderada intensidad para que su caudal crezca de una manera impresionante y deje aislado al viajero en sus orillas; sin embargo, el río suele decrecer con la misma rapidez. Durante el verano, las aguas se secan y las plantas rojas tienen entonces su oportunidad para multiplicarse. De la Serranía de la Macarena bajan varias corrientes de agua como caño Indio, caño Yarumales, y caño Canoas, pero sólo Caño Cristales, el río de los cinco colores, ha sido llamado 'el más hermoso del mundo'.


Incluso, fue llamado “el río que se escapó del paraíso”, por Andrés Hurtado, un caminante colombiano que ha dado a conocer al planeta nuestras maravillas. Amarillo, azul, verde, negro y rojo, son sus cinco colores escandalosos, que se explican por la presencia de algas de diferentes colores que hacen de este caño una maravilla visual. Un poeta le llamó “el arco iris que se derritió”.