CAÑO CRISTALES
clasificado como: inventario turistico sitios naturales, aguas loticas, rio.
clasificado como: inventario turistico sitios naturales, aguas loticas, rio.
Para acceder a Caño Cristales desde La Macarena donde los viajeros se alojan, es necesario cruzar en lancha el río Guayabero (aproximadamente 20 minutos), atravesar una trocha en el Llano colombiano en un campero (25 minutos) y caminar hasta la entrada al río (aproximadamente 60 minutos). A partir de este punto, inician todas las caminatas por el río más bello del mundo.
Siendo un río de menor longitud y anchura, el Caño Cristales
no alcanza los 100 km de longitud ni sobrepasa los 20 m de ancho. Es una
sucesión de rápidos, cascadas, correones y pocetas cuyas aguas se desprenden de
la meseta sur de la serranía de la Macarena, donde se ubica su nacimiento, a
espaldas de los más antiguos tepuyes de la Sierra en una zona escarpada en la
que se encuentran numerosas pinturas rupestres aún inexploradas. Esas aguas, de
tal pureza que permiten ver el fondo y toda la magia que encierra este hermoso
río, corren hacia el río Guayabero recogiendo a su paso innumerables brazuelos
de las sabanas rocosas de la Sierra.
El caño desemboca sin sus colores característicos pues estos
se han perdido en la vereda La Cachivera, a la altura del camino real —hoy en
día, una carretera— que lo atraviesa.
Por ser rocoso el lecho de Caño Cristales, basta una lluvia
de moderada intensidad para que su caudal crezca de una manera impresionante y
deje aislado al viajero en sus orillas; sin embargo, el río suele decrecer con
la misma rapidez. Durante el verano, las aguas se secan y las plantas rojas
tienen entonces su oportunidad para multiplicarse. De la Serranía de la
Macarena bajan varias corrientes de agua como caño Indio, caño Yarumales, y
caño Canoas, pero sólo Caño Cristales, el río de los cinco colores, ha sido
llamado 'el más hermoso del mundo'.
Incluso, fue llamado “el río que se escapó del paraíso”, por
Andrés Hurtado, un caminante colombiano que ha dado a conocer al planeta
nuestras maravillas. Amarillo, azul, verde, negro y rojo, son sus cinco colores
escandalosos, que se explican por la presencia de algas de diferentes colores
que hacen de este caño una maravilla visual. Un poeta le llamó “el arco iris
que se derritió”.

